| |
 |
|
 |
POSICIÓN DEL CCISD EN REFERENCIA A LA UTILIZACIÓN DE LOS
MEDICAMENTOS ANTIRETROVIRALES (ARV) EN CONTEXTOS POBRES EN
RECURSOS
La presente posición se aplica cuando el CCISD es
invitado a participar a iniciativas de promoción y de
utilización de medicamentos antiretrovirales (ARV) en un
país donde la seroprevalencia excede el 1% y el PNB por
habitante es inferior a 1000 US$, como por ejemplo, el
conjunto de países del África al sur del Sahara y Haití.
En este contexto, el VIH/SIDA representa un problema de
salud pública que debe ser manejado no solamente con energía
sino también con prudencia. La disponibilidad reciente de
los ARV, cuyo precio ha disminuido considerablemente
gracias a la iniciativa de acelerar su acceso a los países
en desarrollo, requiere ser considerada dentro de una
perspectiva de salud pública más amplia que solamente
dentro de una preocupación humanitaria de tratamiento
individual de los enfermos.
Después de más de 10 años, el CCISD se ha ganado una
credibilidad internacional en el dominio de la prevención
de las infecciones sexualmente transmisibles (IST) y del
VIH-SIDA, en particular en los países en desarrollo donde
la transmisión se realiza principalmente por la vía
heterosexual. Esta estrategia preventiva debe seguir
siendo de la más alta prioridad ya que ella ha demostrado
su factibilidad y su eficacia. Pero debido a que asistimos
a la emergencia de presiones cada vez más activas para
favorecer la utilización masiva de los ARV, con el riesgo
consecuente de diluir esta estrategia a favor del
tratamiento de los enfermos de manera individual, nos ha
parecido oportuno presentar una posición institucional
clara basada en el continuo prevención-cuidados.
En noviembre del 2001, el CCISD participó a una reunión de
representantes de los principales proyectos canadienses
que trabajan en la lucha contra el SIDA en los países
pobres en recursos. Durante esta reunión, un Documento
de consenso fue producido, documento que fue adoptado
oficialmente poco después por la Asociación canadiense de
salud pública (ACSP/CPHA)
,
y es sobre este documento que nosotros nos
inspiramos, mayoritariamente, para la redacción del
presente texto. En este Documento de consenso se
preconiza, sin rechazar del todo la introducción de los
ARV, una utilización racional y eficaz de estos
medicamentos sobre la base de los principios de la salud
pública y de una perspectiva de desarrollo duradero.
Algunas
nociones preliminares que deberían ser tomadas en
consideración antes de considerar la introducción a gran
escala de los ARV en los países pobres en recursos
:
-
Los
ARV siguen siendo medicamentos
-
supresivos y no curativos,
que deben ser tomados, por lo tanto, en principio,
durante toda la vida de la persona enferma según
horarios de administración rigurosos, bajo pena de
reducir su eficacia y, sobretodo, de favorecer la
emergencia de la resistencia viral. Su disponibilidad
a mediano plazo debe ser por lo tanto garantizada.
-
potentes y dotados de efectos secundarios importantes
que deben ser supervisados correctamente y corregidos
si es necesario, en cuyo defecto pueden presentarse
daños severos para el individuo. Acá se plantea todo
el problema de la infraestructura y de personal
adecuado, cuya disponibilidad y calidad deben estar
también garantizadas ; y esto, no al costo de cortes
presupuestarios a efectuarse en un sistema de salud ya
globalmente deficiente.
-
La resistencia del VIH a los ARV es un hecho conocido en
todos los países donde ella ha sido objeto de
investigación.
Ahora bien, el perfeccionamiento de nuevas moléculas es
un proceso largo y costoso cuyo ritmo no es equiparable
a la velocidad de progresión del problema de la
resistencia. Si la resistencia no es un argumento
suficiente para impedir la utilización de los ARV, ella
debe, sin embargo, justificar el empleo de todas las
precauciones posibles para retardar o minimizar este
problema. Entre esas precauciones mencionamos 1) una
gestión estricta de la cadena de abastecimiento y de
distribución (de la cual nosotros tenemos pocos ejemplos
en el conjunto de los países africanos) 2) une adhesión
perfecta de parte de los enfermos 3) una vigilancia
estrecha tanto clínica como biológica de los ARV y de
los mecanismos de monitoreo de la aparición de
resistencia lo que supone una tecnología sofisticada.
-
El despistaje serológico de los enfermos es un requisito
previo.
Ahora bien, en África, en la mayoría de las situaciones
donde el despistaje ha sido introducido de manera
experimental, la oficialización del estado de « VIH
positivo » de los individuos involucrados ha conducido
frecuentemente a situaciones de estigmatización y de
violencia, particularmente en los casos de mujeres
embarazadas deseosas de prestarse a la prevención de la
transmisión madre-infante.
-
Es irrealista pensar que se puedan tratar todos los
enfermos,
aun suponiendo que las infraestructuras, los
medicamentos y los recursos humanos estén disponibles.
Los criterios de selección de las personas a ser
tratadas plantean cuestiones de ética, en especial si
nosotros no queremos consolidar las tendencias actuales
priorizando los grupos privilegiados o los individuos
social y políticamente influyentes : por ejemplo, como
hacer aceptar política y socialmente que las
trabajadores del sexo (de quienes se conoce la gravedad
del padecimiento y el rol que ellas juegan en la
transmisión del VIH) sea un grupo que debiera recibir en
prioridad los ARV cuando se sabe que ellas son
frecuentemente consideradas como desconocidas que
practican una profesión juzgada socialmente como un
tabú?
-
Una estimación realista de las cargas financieras y
sociales debe ser realizada para poder evaluar la
factibilidad y poder establecer las prioridades de una
tal estrategia.
Ella debe tratar a la vez sobre las inversiones, tanto
humanas como financieras, y sobre la carga recurrente,
ya que es el país mismo el que debe poder garantizar su
durabilidad.
Posición del CCISD
Antes
de responder a toda demanda de contribución a un programa
de distribución de medicamentos ARV en un país pobre en
recursos, el CCISD deberá asegurarse que dicha demanda
tenga en cuenta :
-
de la capacidad de los servicios de salud involucrados
para asegurar un mínimo de condiciones que garanticen la
utilización racional de los ARV. De los instrumentos de
medida, como aquel desarrollado por la Fundación John
Snow Internacional
,
que permitan hacer una evaluación preliminar del sitio
(fuerzas y debilidades) y que propongan, si es
necesario, intervenciones correctoras que deberían
integrarse al proyecto en cuestión
-
de la garantía y de la regularidad del abastecimiento de
los medicamentos
-
de la existencia de un programa importante de prevención
y de la sinergia del proyecto con estos programas
-
de la mejora de la equidad social sobre el acceso a los
servicios de salud
-
del fortalecimiento de los sistemas de salud de base
garantizando
-
una accesibilidad amplia y universal a los servicios
confidenciales de despistaje y de orientación
-
un abastecimiento ininterrumpido de medicamentos sobre
una base de accesibilidad global
-
un seguimiento clínico adecuado y el tratamiento de
las complicaciones
-
servicios clínicos y de laboratorio adecuados para
seguir los tratamientos con los ARV y sus posibles
efectos secundarios
-
un control eficaz y a nivel nacional de las IST y de
la tuberculosis.
En lo que concierne la prevención medicamentosa de la
transmisión madre-infante, dado que es conocido que
intervenciones poco costosas pueden estimular grandemente
un desarrollo favorable a nivel de los servicios de salud
maternal, de control de las infecciones o de apoyo en
casos de violaciones, nosotros recomendamos que la
prevención medicamentosa de la transmisión (por medio de
la nevirapina, por ejemplo) sea estimulada bajo la
condición que esos medicamentos estén protegidos contra
las malversaciones, y que todas la precauciones sean
tomadas para impedir el desarrollo de resistencia debido a
su uso inadecuado. Además, los programas propuestos deben
demostrar que ellos están relacionados a mejoras globales
de los servicios de salud maternal.
|
|
 |
|